22 octubre, 2019

25 frases fundamentales de Lao Tsé

Las enseñanzas del tradicional sabio chino nos recuerdan que la abundancia nada tiene que ver con lo que tenemos: todo reside en el ser, no en lo que lo rodea

Lao Tsé, padre del taoísmo y autor del célebre Tao Te Ching , fue un sabio, pensador y filósofo chino que vivió en el siglo VI antes de Cristo. Sus enseñanzas– que no han perdido un ápice de vigencia, aun miles de años después- sintetizan la quintaescencia de los principios filosóficos de la cultura oriental.

Su fructífero legado –un llamado a la prudencia, la sencillez y la serenidad– es una exaltación a la inteligencia, la practicidad y la templanza.

A pesar de que actualmente existen una enorme cantidad de documentos sobre narraciones, crónicas y minuciosas listas de gobernantes, funcionarios y celebridades de la antigua China, muy poco se sabe sobre Lao Tsé, más allá de sus escritos.

Los registros que más tempranamente lo mencionan son a través de anécdotas, historias y leyendas; entre ellas, una de las más populares la encontramos en la obra de Chuang TséNan hua zhen jing, que literalmente se traduce como “Libro verdadero de la florescencia [cultural] del sur”.

Mientras que la primera biografía se encuentra registrada en las Memorias históricas de Sima Qian, del siglo I antes de Cristo. No obstante, el mismo Qian describe que sus fuentes no son del todo veraces, y que existen afirmaciones muy contradictorias sobre la existencia de Lao Tsé (motivo por el cual hay quienes sostienen el gran maestro no haya vivido realmente).

A mediados del siglo XX, se llegó a un consenso entre los más destacados sinólogos contemporáneos respecto de la veracidad histórica de la persona conocida como Lao Tsé: “su existencia real es dudosa” y el Tao Te Ching, por tanto, se trata en verdad de “una recopilación de aforismos taoístas provenientes de varias fuentes”.

En el compendio de los 25 aforismos, observaciones y sentencias que se comparten a continuación queda reflejado el mensaje sabio, práctico y ecuánime que nos legó el pensamiento más puro de la Antigua China y que, más allá de su verdadera fuente o autor, no ha perdido absolutamente nada de vigencia.

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1. Quien camina dando grandes zancadas no irá muy lejos.

2. Quien conquista a los enemigos es fuerte. Quien se ha conquistado a sí mismo es poderoso.

3. La persona vulgar, cuando comienza algo, lo echa a perder por tener prisa en terminarlo.

4. Da y tendrás en abundancia.

5. Si eres flexible, te mantendrás recto.

Si eres flexible, te mantendrás recto.

6. Quien interfiere en asuntos ajenos, y encima habla demasiado, se vuelve insoportable para los demás.

7. Diferentes en la vida, los seres humanos son semejantes en la muerte.

8. Anticipa lo difícil gestionando lo fácil.

9. En el centro de tu ser tienes la respuesta; sabes quién eres y sabes lo qué quieres.

10. Deja de pensar, y termina con tus problemas.

Deja de pensar, y termina con tus problemas.

11. Humiladad es saber que no se sabe. Enfermedad es pensar que se sabe lo que se no sabe.

12. El mejor luchador nunca se enfada.

13. Ser profundamente amado por alguien es fuente de fortaleza; amar profundamente a alguien es fuente de valor.

14. Si no cambias la dirección, puedes terminar donde has comenzado.

15. Una hormiga en marcha hace más que un buey durmiendo.

Una hormiga en marcha hace más que un buey durmiendo.

16. El sabio no acumula. Cuanto más ayuda a los otros, más se beneficia él mismo. Cuanto más da a los otros, más obtiene él mismo.

17. El que sabe no habla, el que habla no sabe.

18 . Quien sabe que suficiente es suficiente, siempre tendrá suficiente.

19. El sabio no enseña con palabras, sino con actos.

20. Un buen caminante no deja huellas.

Un buen caminante no deja huellas.

21. No vayas contra lo que es justo para conseguir el elogio de los demás.

22. La palabra adornada no es sincera.

23. Cuando dejo de ser lo que soy, me convierto en lo que podría ser.

24. El valor de un acto se juzga por su oportunidad.

25. Cuando estas contento con ser simplemente tú mismo y no te comparas o compites, todo el mundo te respetará.

Cuando estas contento con ser simplemente tú mismo y no te comparas o compites, todo el mundo te respetará.