3 noviembre, 2019

25 frases fundamentales de Nelson Mandela

Después de pasar 27 años en la cárcel en condiciones precarias, el renombrado lider político llegó aconvertirse en presidente de Sudáfrica y Premio Nobel de Paz

Nelson Rolihlahla Mandela (1918 – 2013), inmortalizado por haber sido el prisionero político más famoso del mundo, fue el primer presidente de Sudáfrica de raza negra, y el primer jefe de Estado elegido de una manera democrática plenamente representativa.

Activista, político y filántropo, Mandela fue quien lideró los movimientos contra el apartheid de su país. Sin haber bajado jamás sus brazos, y luego de una larga lucha más 27 años de cárcel, finalmente fue nombrado presidente de su país, al que sirvió en dicha función entre 1994 a 1999.

Su gobierno se focalizó en fomentar pacíficamente la reconciliación racial, desmantelar el racismo institucionalizado y en ponerle fin al legado del apartheid.

Miembro de la etnia xhosa,  el galardonado con el Premio Nobel de la Paz, en 1993, fue uno de los 13 hijos que su padre tuvo con cuatro esposas diferentes.

En 1942, se graduó de abogado en la Universidad de Witwatersrand (Johannesburgo). Sus primeros pasos políticos comenzaron en la época en que trabajaba en un estudio jurídico, ya de abogado, y en la que decidió unirse al Congreso Nacional Africano (CNA), organización que realizaba campañas pacíficas contra la discriminación y explotación que sufrían los negros sudafricanos.

Al año siguiente, en 1943, fundó la Liga Juvenil y organizó cuantiosas protestas no violentas y huelgas de hambre contra la segregación racial denominada apartheid. Por su parte, el gobierno reprimía los manifestantes con sangre y violencia, y entonces fue cuando Mandela -que cada día se volvía más popular, decidió recurrir a la lucha armada.

En 1948 fue capturado por las autoridades gobernantes y condenado a cadena perpetua. Sus próximos 27 años de vida transcurrirían en condiciones sumamente precarias; solo se le permitía recibir una visita y una carta cada seis meses.

En 1969 el servicio secreto sudafricano preparó el asesinato de Mandela dentro de la misma cárcel; simularían un intento de fuga donde sería asesinado en apariencia de una recaptura. Gracias a un agente del Servicio de Inteligencia Británico, se impidió tal operación.

Pero su lucha no cesó en esos largos y duros años de confinamiento. Su lucha contra la apartheid era constante y su nombre cada vez se oía más.

Finalmente, en 1990, el moderado presidente Frederik de Klerk lo liberó de la prisión -Mandela ya tenía 71 años-, y juntos negociaron y derogaron la apartheid un año después. Y es por eso que ambos fue galardonados con el Premio Nobel de la Paz.

Las primeras elecciones multirraciales de 1994 dieron la victoria al ANC (Congreso nacional africano) con el 63% de los votos. Días después el parlamento designó a Mandela presidente de Sudáfrica. Trabajó durante su mandato por instaurar la democracia en un país donde la violencia, la discriminación y la injusticia dominaron durante muchos años. Gobernó hasta 1999 y entonces decidió retirarse de la vida política.

A continuación se comparten 25 frases que reflejan la intensa vida de alguien que no se rindió jamás, y que le enseñó al mundo los preciados y necesarios valores de la paz, la educación y la unidad entre absolutamente todas las personas.

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1. La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo.

2. Que reine la libertad. El sol nunca se opuso en tan glorioso logro humano.

3. Ser libre no es meramente desprenderse de las cadenas, sino vivir de una manera que respeta y realza la libertad de los demás.

4. Lo que cuenta en la vida no es el mero hecho de que hayamos vivido. Es la diferencia que hemos hecho a las vidas de otros lo que determinará el significado de la vida que llevamos.

5. No podemos descansar mientras la pobreza, la injusticia y la desigualdad persistan en el mundo.

No podemos descansar mientras la pobreza, la injusticia y la desigualdad persistan en el mundo.

6. Un ganador es un soñador que nunca se rinde.

7. Cuando nos liberamos de nuestro propio miedo, nuestra sola presencia automáticamente libera a otros.

8. Los grandes pacificadores son personas íntegras, honestas, pero sobretodo humildes.

9. La retórica no es importante. Las acciones lo son.

10. Siempre parece imposible hasta que se hace.

Siempre parece imposible hasta que se hace.

11. Después de subir una gran colina, uno encuentra que hay muchas más para subir.

12. El camino de los que predican el amor y no el odio, no es fácil. A menudo tienen que usar una corona de espinas.

13. Que tus opciones reflejen tus esperanzas, no tus miedos.

14. No puede haber mayor regalo que el de dar tiempo y energía para ayudar a los demás sin esperar nada a cambio.

15. Aprendí que el coraje no era la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El valiente no es el que no siente miedo, sino el que vence ese temor.

Aprendí que el coraje no era la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El valiente no es el que no siente miedo, sino el que vence ese temor.

16. Las apariencias importan, recuerda sonreír.

17. Parte de la construcción de una nueva nación incluye construir un espíritu de tolerancia, amor y respeto entre la gente de este país.

18. Una de las cosas que aprendí cuando estaba negociando era que hasta que no me cambiara a mí mismo, no podía cambiar a otros

19. Soy el capitán de mi alma.

20. Cuando dejamos que nuestra propia luz brille, inconscientemente damos permiso a otras personas para hacer lo mismo.

Cuando dejamos que nuestra propia luz brille, inconscientemente damos permiso a otras personas para hacer lo mismo.

21. Lograrás más en este mundo mediante actos de misericordia que con actos de represión.

22. Mi sueño sería una sociedad multicultural, diversa y donde cada hombre, mujer y niño sean tratados igualmente. Sueño con un mundo donde todas las personas de todas las razas trabajen juntas en armonía.

23. Los valientes no temen perdonar por el bien de la paz.

24. Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, su origen o su religión. La gente debe aprender a odiar, y si puede aprender a odiar, se les puede enseñar a amar, porque el amor viene más naturalmente al corazón humano que su contrario.

25. Vive la vida como si nadie estuviera mirando, y exprésate como si todo el mundo estuviera escuchando.Vive la vida como si nadie estuviera mirando, y exprésate como si todo el mundo estuviera escuchando.

Vive la vida como si nadie estuviera mirando, y exprésate como si todo el mundo estuviera escuchando.