1 octubre, 2019

Las batallas se pierden con el mismo espíritu con que se ganan

El autor del clásico Hojas de hierba fue un verdadero trasgresor para su época; actualmente se lo recuerda como uno de los grandes poetas del siglo XIX y padre del verso libre. Aquí compartimos sus 25 frases fundamentales

Walt Whitman nació en el seno de una familia humilde. Apenas terminados sus estudios básicos, y tras trabajar durante un tiempo en una carpintería, comenzó a dar clases como profesor en una escuela de Nueva York, donde gradualmente fue profundizando su interés y fascinación por la poesía. Al tiempo, a su profesión como docente le sumó el de redactor en el Long Islander, un periódico que el mismo fundó.

Durante la Guerra de Independencia Estadounidense, tuvo que interrumpir sus actividades habituales para trabajar como enfermero. Y solo una vez terminada la guerra pudo retomar con sus trabajos anteriores. Lentamente, su poesía -que se hacía cada vez más popular- comenzó a ser conocida en el Viejo Continente, especialmente en Inglaterra.

Desde entonces, su fama fue in crescendo, hecho que le permitió dedicarse exclusivamente a la escritura hasta su muerte. Debido a la enorme cantidad de viajes que realizó a lo largo de toda su existencia, y de la gran cantidad de tragedias y catástrofes que presenció, su poesía fue cambiando y evolucionando radicalmente. Tanto es así, que sus primeras obras nada tienen que ver con las que escribió en los últimos años de su vida.

En el compendio de frases que se enumeran a continuación, quedan reflejadas la belleza, la profundidad y la observación aguda que nos legó en cada una de sus líneas.

1. Si algo es sagrado, el cuerpo humano es sagrado.

2. El libro más sucio de todos es el libro expurgado.

3. La hojita más pequeña de hierba nos enseña que la muerte no existe; que si alguna vez existió, fue sólo para producir la vida.

4. Los grandes poetas no tienen biografía, tienen destino.

5. Una mañana gloriosa en mi ventana me satisface más que la metafísica de los libros.

Una mañana gloriosa en mi ventana me satisface más que la metafísica de los libros.

6. En la confusión nos quedamos con los demás, felices de estar juntos, hablando sin pronunciar una sola palabra.

7. Y lo invisible se prueba por lo visible, hasta que lo visible se haga invisible y sea probado a su vez.

8. Las batallas se pierden con el mismo espíritu con que se ganan.

9. Mis marchas no suenan sólo para los victoriosos, sino para los derrotados y los muertos también.

10. Me celebro y me canto a mí mismo. Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti, porque lo que yo tengo lo tienes tú y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.

Me celebro y me canto a mí mismo. Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti, porque lo que yo tengo lo tienes tú y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.

11. No tengo nada que ver con este sistema, ni siquiera lo necesario para oponerme a él.

12. Aquel que camina una sola legua sin amor, camina amortajado hacia su propio funeral.

13. Ni yo ni otro ninguno puede recorrer este camino en tu lugar; Tú, sólo tú, debes recorrerlo no es largo, está a tu alcance.

14. Ahora conozco el secreto de hacer la mejor persona: crecer bajo el aire abierto y comer y dormir con la tierra.

15. Lo que satisface el alma es la verdad.

Lo que satisface el alma es la verdad.

16. Mi respiración y mi inspiración, el latido de mi corazón, el paso de mi sangre y del aire a través de mis pulmones. 

17. Mira tan lejos como puedas, hay espacio ilimitado allá, cuenta tantas horas como puedas, hay tiempo ilimitado antes y después.

18. El juego de luces y de sombras entre la arboleda cuando la brisa la balancea; La deleitosa soledad, ya en medio del bullicio callejero, ya en la inmensidad de los campos y en las laderas de los montes.

19. Casi prefiero detenerme y vagar para siempre, con el fin de cantarlo en canciones extáticas.

20. Cíñete a mí, noche del seno desnudo; cíñete a mí, noche ardiente y nutricia.

Cíñete a mí, noche del seno desnudo; cíñete a mí, noche ardiente y nutricia.

21. ¿Te has sentido orgulloso al desentrañar el sentido de los poemas?

22. Estábamos juntos, el después lo he olvidado.

23. A mi juicio, el mejor gobierno es el que deja a la gente en paz.

24. No desfallezcas si no me encuentras pronto. Si no estoy en un lugar, búscame en otro. En algún lugar te estaré esperando.

25. Nosotros también nos elevamos deslumbrantes y tremendos como el sol.

Nosotros también nos elevamos deslumbrantes y tremendos como el sol.

Walt Whitman.