30 septiembre, 2019

3 preguntas fundamentales sobre el consumo de carne y el cambio climático, y sus respuestas

A pesar de que la población mundial dice que prefiere ingerir más cereales, frutas y verduras, el consumo de carne sigue aumentando; de no realizarse urgentes modificaciones en los hábitos alimentarios, las emisiones relacionadas con la producción de ganado aumentarán considerablemente en los próximos años

Por Isha Escribano

El consumo de carne animal y su severo impacto en el cambio climático están en las noticias cotidianas, desde los presuntos gases de alto metano liberados por el ganado vacuno (en realidad, en su mayoría son eructos de alto metano) hasta las comparaciones con automóviles y aviones (en realidad, el mundo necesita reducir las emisiones de combustibles fósiles y agricultura para controlar suficientemente el calentamiento global). Y con tantos intereses encontrados e información de todo tipo circulando en la esfera pública, es muy fácil que la conversación se polarice, confunda y se tergiverse. 

La producción de carne se está volviendo cada día más eficiente, pero los bosques y las grandes extensiones de tierra continúan siendo taladas a un ritmo descontrolado para obtener nuevas pasturas. 

Todas las declaraciones anteriores son ciertas, incluso si parecen contradictorias. Y por eso la discusión sobre el consumo de carne, sostenibilidad y cambio climático sea tan complicada y tan polémica.

A continuación, se desarrollan tres de las preguntas más frecuentes el tema:

1) ¿Cómo se explica que la producción de carne vacuna provoque enormes emisiones de gases de efecto invernadero?

Respuesta corta: a través del proceso de producción agrícola y a través de cambios en el uso de la tierra, como la desforestación.

Respuesta larga: las vacas y otros animales rumiantes (como las cabras y ovejas) eliminan gas metano, un potente gas de efecto invernadero, a medida que digieren pastos y plantas. Se trata de un proceso llamado «fermentación entérica«, y que es el origen de los eructos de las vacas. Pero, además, el metano es emitido del estiércol, y el óxido nitroso, otro poderoso gas de efecto invernadero, de los desechos de los rumiantes en los pastos y fertilizantes químicos que son utilizados en los cultivos producidos para la alimentación del ganado.

las vacas y otros animales rumiantes (como las cabras y ovejas) eliminan gas metano, un potente gas de efecto invernadero.

Más indirectamente, pero también de gran impacto ambiental, el aumento de la producción de carne vacuna requiere grandes extensiones de tierra, lo que lleva a masiva talas de árboles, hecho que prodce la liberación de enormes cantidades del dióxido de carbono almacenado en los bosques.

Un estudio de realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en 2013, estimó que las emisiones anuales totales provenientes de la agricultura animal (emisiones de producción más cambios en el uso de la tierra) representaron aproximadamente el 14.5 por ciento de todas las emisiones humanas, de las cuales la carne vacuna contribuyó con el 41 por ciento. Y todas las proyecciones indican que de no realizarse cambios urgentes en los hábitos alimentarios de la población, las emisiones relacionadas con la producción de carne aumentarán considerablemente en los próximos años.

… las emisiones anuales totales provenientes de la agricultura animal (emisiones de producción más cambios en el uso de la tierra) representaron aproximadamente el 14.5 por ciento de todas las emisiones humanas, de las cuales la carne vacuna contribuyó con el 41 por ciento.

Partiendo de una proyección de la FAO, se estima que la demanda mundial de carne vacuna y de otras carnes de rumiantes podría crecer en un 88 por ciento entre 2010 y 2050, ejerciendo así una enorme presión sobre los bosques, la biodiversidad y el clima. Incluso después de tener en cuenta las continuas mejoras en la eficiencia de la producción de carne, los pastizales podrían expandirse en aproximadamente 400 millones de hectáreas, un área de tierra más grande que el tamaño de la India, para satisfacer la creciente demanda. La deforestación resultante podría aumentar las emisiones globales lo suficiente como para poner fuera del alcance el objetivo global de limitar el aumento de la temperatura a 1.5 – 2 grados centígrados.

la demanda mundial de carne vacuna y de otras carnes de rumiantes podría crecer en un 88 por ciento entre 2010 y 2050, ejerciendo así una enorme presión sobre los bosques, la biodiversidad y el clima.

2) ¿Es la producción de carne realmente mucho más demandante de recursos naturales que otros alimentos?

Respuesta corta: sí.

Respuesta larga: los animales rumiantes tienen tasas de crecimiento y reproducción más bajas que los cerdos y las aves de corral, por lo que requieren una mayor cantidad de alimento por unidad de carne producida. La alimentación animal requiere tierra para crecer, lo que tiene un costo de carbono asociado, como lo discutimos a continuación. En total, la carne vacuna requiere más recursos para ser producida que la mayoría de los otros tipos de carne, y los alimentos de origen animal en general requieren más recursos que los alimentos de origen vegetal.

La carne vacuna requiere 20 veces más tierra y emite 20 veces más emisiones de gases de efecto invernadero por gramo de proteína comestible que las proteínas vegetales comunes, como los frijoles. Y aunque la mayoría de los pastizales del mundo no sirven para ser cultivada o para plantar árboles, tales «pastizales nativos» se usan extensivamente para la producción ganadera, lo que significa que la demanda adicional de carne vacuna probablemente aumentará la presión sobre los bosques.

«La carne vacuna requiere 20 veces más tierra y emite 20 veces más emisiones de gases de efecto invernadero por gramo de proteína comestible que las proteínas vegetales comunes, como los frijoles«.

3) ¿Por qué hay quienes dicen que la producción de carne es apenas un pequeño problema en la emisión de gases de efecto invernadero?

Respuesta corta: tales estimaciones comúnmente omiten los impactos del uso de la tierra para establecer nuevas tierras de pastoreo, como la tala de bosques.

Respuesta larga: existen muchas estadísticas que explican las emisiones de la producción de carne vacuna, pero no de los cambios asociados con el uso de la tierra. 

Si bien la mayoría de las estadísticas presentadas por diferentes organismos tienen en cuenta las emisiones provenientes de la producción agrícola, dejan de lado un elemento crucial: las emisiones asociadas con el uso de tierras destinadas a la agricultura. Un acre de tierra dedicado a la producción de alimentos es a menudo un acre que podría almacenar mucho más carbono si se le permitiera cultivar bosques o su vegetación nativa

Debido a que los alimentos son un producto de consumo global, lo que se consume en un país puede generar impactos en el uso de la tierra y emisiones en otro.

lo que se consume en un país puede generar impactos en el uso de la tierra y emisiones en otro 

Un aumento en el consumo de carne vacuna en los Estados Unidos, por ejemplo, puede dar lugar a la deforestación para dar paso a los pastizales en toda América Latina (por ejemplo, el desastre ecológico de la Amazonia, con sus dramáticas consecuencias, está vinculada en gran parte a la expansión de tierras destinadas a la ganadería). Por el contrario, una disminución en el consumo de carne vacuna en los Estados Unidos puede evitar la deforestación (y las emisiones de cambio de uso de la tierra) en el extranjero.

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*Isha Escribano es cantante, música y compositora; escritora y periodista; médica psicoterapeuta y life coach; conferencista; modelo; instructora de yoga, técnicas de respiración y meditación.

Recibida en la Universidad de Buenos Aires, en 1993, cuenta con más de 25 años de experiencia en psicoterapias y sesiones de life-coach personales y grupales; 20 años de profundo estudio teórico y práctico de Ciencias Védicas; un Fellowship sobre Budismo e Hinduísmo en la Universidad de Cambridge, Inglaterra; conocimientos avanzados de medicina ayurveda y un año de residencia en Clínica Médica en el Hospital Italiano de Buenos Aires.En los últimos 15 años brindó conciertos por todo el mundo, especialmente en Latinoamérica, y les dio cursos y talleres de desarrollo personal a más de 10 mil personas. En las sesiones de terapia, presenciales u online, vuelca y comparte su experiencia de intensa vida personal, su profunda búsqueda espiritual y su mixtura de conocimientos científicos, artísticos y humanistas, provenientes de diversas culturas y corrientes de pensamiento. Suelen ser terapias cortas (generalmente de no más de 8 sesiones, con intervalos de 15 días a un mes), apuntadas a resolver situaciones actuales puntuales. Como periodista y escritora, publicó más de 400 artículos de opinión, crónicas de viajes, ensayos y entrevistas en diversos medios gráficos de la Argentina y el exterior, principalmente entre 2000 y 2005. Su oficio de cronista la llevó a viajar por todo el mundo y a entrevistarse con figuras nacionales e internacionales de los más diversos ámbitos, culturas y tradiciones. También trabajó como columnista en programas radiales y como conductora televisiva en programas de salud. En 2006 fundó Igooh, el primer sitio argentino online de expresión ciudadana (y uno de los primeros de Latinoamérica), con contenido generado por los usuarios y sin moderación previa de comentarios. En 2007 fue nombrada Miembro Titular de la Academia Nacional del Folklore de la República Argentina. En 2008, creó Indra Mantras -el primer proyecto de mantras pop de Sudamérica-, con el objeto principal de popularizar los mantras y elevar los valores humanos en la sociedad por medio de la música y el arte. Su discografía incluye siete discos: -dos de folklore argentino: Por el sendero (2005); y De tierra y viento (2014); -y cinco de Indra Mantras: Niranjana (2008); Living Sessions (2011); Everything is love (2013); Siente (2016) y Canta (2019).Es instructora y fundadora (2001) de El Arte de Vivir en la Argentina. Por razones laborales y personales vivió en Boston y Nueva York (Estados Unidos), Cambridge (Inglaterra), Leipzig y Berlín (Alemania), Zurich (Suiza), Estocolmo y Västerås (Suecia). Además de español, habla fluido en inglés y tiene conocimientos de italiano, portugués, sueco, sánscrito y alemán.Isha es transgénero mujer.Vegetariana. Yoguini.Activista trans. Ambientalista.Nació en Pergamino, provincia de Buenos Aires, Argentina, el 10 de marzo de 1969. •Comenzó su transición de género el 3 de enero de 2019.
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