29 enero, 2020

6 poderosas razones para comenzar a meditar en grupo

Los antiguos sabios de la India sugerían meditar diariamente en forma individual, pero también en comunidad para profundizar las prácticas espirituales

Sí. Aunque sea una sola vez por semana, meditar en grupo tiene muchísimos beneficios para el cuerpo, la mente, el espíritu y también la energía de nuestra comunidad.

Debajo se comparten 6 poderosas razones como una forma de invitarte a que realices meditaciones grupales con más frecuencia, tanto por tí, como por el lugar en donde vives.1. Hacer las cosas juntos es mejor, incluido meditar

1. El poder del grupo

Existen innumerables estudios que han comprobado la existencia de un efecto multiplicador de la paz en lugares donde la gente se junta meditar. Según la teoría física conocida como «del campo unificado», la energía, las ondas de vibración, fluyen por el éter afectando a la conciencia colectiva. Y es por eso que las actividades grupales (ya sea cantar mantras, orar y meditar) tienen el poder de impactar y modficar positivamente ese campo electromagnético.

El biólogo celular, Bruce Lipton, en su libro «La biología de la creencia», observó que cuando las mentes se enfocan en modificar el campo unificado, efectivamente pueden cambiar la realidad.

La teoría de Lipton teoría terminó comprobándose experimentalmente, en un proyecto de investigación sumamente interesante conocido como «El efecto Maharishi».

Realizado en Merseyside, Inglaterra, durante los años 1988 a 1991, un grupo de personas que superaba al 1% de la población total de esa ciudad, meditaron juntas todos los días durante un considerable lapso de tiempo y, lo que se observó con mayor claridad, fue que el índice de criminalidad en Merseyside bajó tanto, que pasó de ser la tercera población británica con más criminalidad, a una de las últimas del ranking inglés durante el tiempo que duró el análisis.

Paralelamente, en la otra ciudad control en la que sus habitantes no meditaban, el índice de criminalidad se mantuvo constante.

Lo interesante es que el grupo de meditadores era el único factor que había cambiado, ya que los científicos calcularon que las prácticas policiales, la economía local y la demografía se habían mantenido estables durante el tiempo que duró el estudio.

2. El grupo ayuda a desarrollar y mantener el hábito

¿Nunca te pasó que cuando te sentas a meditar te distraes y se te ocurren mil cosas para hacer? En el día a día, es fácil encontrar excusas para postergar la meditación para más tarde y que finalmente se nos vaya el día sin habernos podido siquiera sentar.

De la misma manera que cuando estamos con amigos nos dan más ganas de hacer actividad física, lo mismo ocurre con el grupo de meditación: ayuda a mantener la motivación alta y nos ayuda a darle constancia a la práctica.

3. Pertenecer a un grupo mejora el estado de ánimo

Hay numerosos estudios que han demostrado que formar parte de grupos puede reducir el riesgo de muerte en el próximo año y medio. Y también está demostrado que estar mucho tiempo en soledad es perjudicial para la salud. Un ambiente de aceptación y pertenencia son las condiciones perfectas  bajo las cuales las comunidades humanas florecen.

4. Los beneficios de compartir

En los grupos de meditación generalmente hay personas de diferentes niveles y profundidad. Es sumamente enriquecedor para los más nuevos en las prácticas de meditación escuchar las experiencias, los comentarios y las preguntas que otros miembros del grupo pueden hacer.

Además, puede servirte escuchar todo lo que les pasa a los demás y, a ellos, escuchar tus vivencias, dudas, miedos o lo que sea que tienes para regalarle al grupo. Cuando alguien se abre, y comparte, se libera a sí mismo de lo que sea que le está pasando, y también puede ayudar muchísimo a los demás. En suma, la consigna es compartir. Y eso es uno de los motores de los grupos.

5. Ser parte de algo más grande

Un grupo es un gran sostén en el camino de interiorización. Conectarse con otros que comparten la intención de una vida más pacífica y con sentido, es inspirador y motivador. Y cuando nos rodeamos de semejantes que están en una búsqueda similar en la vida es una buena forma de unificar y fortalecer colectivamente las intenciones personales.

6. Realizar actividades con otras personas

De la misma forma en que disfrutamos de escuchar música en casa, el placer se multiplica cuando participamos de un recital en vivo. ¿Lo has notado? De igual forma, la meditación es mucho más profunda cuando la compartimos con otros. Además, es posible sentir una conexión real con los demás en momentos de silencio profundo. De hecho, durante los minutos en que meditamos estamos, literalmente, en la misma onda electromagnética. Existen muchísimos estudios sobre esto último, que han demostrado que las onda encefalográficas, por ejemplo, se sincronizan durante la meditación.

Fuente: Yoga y Meditación