14 marzo, 2020

El significado del yin yang y sus enseñanzas de vida

Aunque es mundialmente conocido, muy pocos conocen cuál es la profunda sabiduría sintetizada en este símbolo ancestral

El yin yang es un principio tanto filosófico como religioso que sintetiza la coexistencia de dos fuerzas opuestas, pero complementarias, que son esenciales en el universo: el yin, asociado a lo femenino, la oscuridad, la pasividad y la tierra; y el yang, vinculado a lo masculino, la luz, lo activo y el cielo. Según esta filosofía, ambas energías son necesarias para mantener el equilibrio universal.

YINYANG
FemeninoMasculino
PasividadActividad
TierraCielo
OscuridadLuz

Ambas energías son absolutamente necesarias para conservar el equilibrio de todo el universo. Y es por eso que dentro del yin (el lado oscuro) hay un punto claro y dentro del yang (el lado claro) hay un punto oscuro.

De hecho, sabiduría de Oriente en general enseña que los valores opuestos son complementarios. Y el concepto del yin yang, en particular, proviene de una serie de corrientes filosóficas y espirituales que surgieron en China entre los años 770 y 221 a. C.

Años más tarde, el taoísmo, una doctrina filosófica y religiosa de origen chino que surgió en ese mismo período, absorbió los principios de la escuela del yin yang para plantear que todo lo que existe tiene una contraparte que es necesaria para la existencia. Fue el gran sabio Lao Tsé quien condensó todas estas enseñanzas en el libro conocido como Tao Te Ching, uno de los más traducidos en todo el mundo.

Con el tiempo, el taoísmo y los principios compartidos por Lao Tse empezaron a cobrar importancia y a esparcirse, primero por toda Asia y más tarde por todo el mundo.

¿Cuál sería entonces la enseñanza más profunda del yin yang? Que en la vida, que toda la Creación, nada, nadie, es estático. Todo está cambiando. No hay absolutos. Todo es relativo.

El símbolo del yin yang nos está mostrando que no existe lo inmutable y que todo está continuamente fluyendo, como un río, de manera armónica, ecuánime e incesante.

El nombre del símbolo del yin yang se llama Chi Tai o Taiqi.
El círculo externo hace referencia al Universo y a la unión que hay con el todos los seres y las cosas. El yin, por su parte, hace referencia a la energía femenina, que se asocia con la pasividad, lo oscuro y terrenal.

Y es por eso que otros adjetivos y sustantivos asociados con el yin son: quietud, pasividad, intuición, luna, frío, sumisión. Y por último, en el lado opuesto del yin se encuentra el yang, la energía masculina caracterizada por el color blanco (que es la acción, luz y lo celestial, y lo opuesto al yin). Por lo que otros de los adjetivos o sustantivo asociados con yang incluyen al sol, la actividad o lo activo, el dominio, el movimiento y el calor.

Y de ahí que en cada vemos un círculo pequeño del color contrario: nada en todo Universo es absoluto. Nada es negro o blanco o negro. No hay absolutos. Todo es relativo.

Por último, nos queda la S que une a ambas partes. ¿Qué nos enseña? Que allí donde comienza uno acaba el otro. Yin no puede existir sin yang, y viceversa. Se necesita esa armonía entre ambos para que todo fluya.

Y de ahí el poder de la aceptación. Entender que en la vida todo cambia. Todo pasa. La naturaleza está en cambio constante. Es algo inevitable y por ello, es importante fluir con esos cambios y abrazarlos. Si nos resistimos a esta verdad irrefutable, el sufrimiento será inevitable.

En resumen: las enseñanzas del Tao nos recuerdan que todo en el universo es energía, que todo fluye, y que no hay absolutos.

Recuerda: los valores opuestos son complementarios. Como en la imagen del yin yang. La aceptación de esta verdad es clave para una vida en paz.