20 febrero, 2020

La felicidad que estás buscando reside en el acto mismo de brindarte a los demás

Da y serás feliz: la enseñanza de vida detrás de la historia de la caja de Radha y Krishna, símbolo de una dicha infinita, y de uno de los momentos más profundos que viví

Por Isha Escribano

A finales de 2001, leí en un recorte de diario una breve historia sufí. La misma proclama la fusión con Dios, bien al estilo de Rumi, el gran poeta persa. Me gustó tanto, que decidí recortarlo para volver a releerlo alguna que otra vez, y lo guardé en un lugar especial, junto con otras cosas de muchísimo valor personal. Se trata de una caja que me regaló Sri Sri Ravi Shankar, mi querido maestro espiritual, en febrero de 2002.

Todo ocurrió con la fugacidad de un pestañeo, minutos antes de que él dejara el ashram, en Bangalore, rumbo a Europa, los Estados Unidos o quién sabe dónde. No recuerdo hacia cuál de los múltiples destinos posibles viajaba Guruji ese día. Pero sí, me acuerdo que hasta el mismísimo aire transpiraba tristeza aquella mañana caliente de febrero.

En la tapa de esa caja metálica hay un precioso dibujo de Radha y Krishna, símbolos del amor y la devoción absoluta; símbolo de la entrega incondicional entre dos amantes.

La caja contenía un surtido variopinto de prasadprasada o prasadam: los tradicionales dulces que bendicen los maestros en la India y que después se reparten entre sus seguidores a la manera de bendición.

No creo que pueda reproducir la alegría que sentí al compartir esas delicias y regalos materiales y espirituales entre los devotos que se acercaban a recibirlas. Todavía puedo ver las sonrisas tan blancas como inmensas en aquellos rostros del color de la tierra.

Me pareció oportuno, y no casual, que a la historia del recorte del diario, que tanto me había gustado e impactado en su momento, se le antojara aparecer, o reaparer, a una semana casi de la llegada de Guruji a mi país. Y que saliera, nada menos, que de una caja que él mismo me había dado con sus manos de bondad.

Me acuerdo que en 2002, cuando volví de mi primer viaje a la India, pasé meses mirando las figuras de Radha y Krishna: sus vestidos, los colores, los adornos, sus rostros, sus cuerpos, las letras en hindi, en sánscrito y en malayalam en letras a ambos lados del metal…

Observaba con curiosidad todos los símbolos visibles como tratando de descifrar cuál era el mensaje del Maestro, a raíz de un secreto personal que le había confesado a su oído, la noche anterior, en su kutir, con inmensa vergüenza, infinito dolor y a la vez liberación.

“¿Cuál es la enseñanza que me quiere dejar?”, me pregunté durante meses, como tratando de encontrar una respuesta, de revelar un mensaje divino. 

Me divirtió trazar una analogía con la historia de aquel cacique azteca que trata de descifrar, en un maravilloso cuento de Borges, la escritura del dios supuestamente desplegada en las manchas del jaguar de la celda contigua.

Al cabo de un tiempo, de repente, casi sin pensar y en otra celda, comprendí, o quise comprender, que la enseñanza de Guruji era tan simple como contundente: “Da y serás feliz; la felicidad que estás buscando reside en el acto mismo de dar y de brindarte. Así, todas tus preocupaciones, dudas, tormentas, miedos y deseos desaparecerán de a poco, se esfumarán de tu mente gradualmente, hasta quedar reducidos a una nada”.

Unos cuantos años después, aquella mañana en la India me ha quedado guardada como símbolo de una dicha infinita, y como uno de los momentos más profundos que viví.

Ahora me río al pensar que, en un primer instante, mi intención había sido la de guardarme todos los dulces para mí, y la de comerlos a escondidas en algún rincón deshabitado.

Del mismo modo, tenía pensado archivar estas breves líneas en una suerte de diario personal que apunto de tanto en tanto; no obstante, opté por sacarlas a la luz y compartirlas.

Para cerrar, vuelvo al recorte del diario que había guardado en la caja de los dulces con Radha y Krishna. Como decía al comienzo, se trata de un relato, sufí. Dice así:

“El amante (el discípulo) llama a la puerta del Amado (el Maestro). ¿Quién eres?, le pregunta el Amado. Soy yo, responde el amante. Y la puerta no se abre. El Amado repite la pregunta y el amante continúa contestando, una y otra vez, soy yo. La puerta no se abrirá hasta que el amante diga: Soy Tú”.

—————————————————————
*Isha Escribano es cantante, música y compositora; escritora y periodista; médica psicoterapeuta y life coach; coordinadora de workshops de inclusión y diversidad en empresas; conferencista; modelo; instructora de yoga, técnicas de respiración y meditación.

Recibida en la Universidad de Buenos Aires, en 1993, cuenta con más de 25 años de experiencia en psicoterapias y sesiones de life-coach personales y grupales; 20 años de profundo estudio teórico y práctico de Ciencias Védicas; un Fellowship sobre Budismo e Hinduísmo en la Universidad de Cambridge, Inglaterra; conocimientos avanzados de medicina ayurveda y un año de residencia en Clínica Médica en el Hospital Italiano de Buenos Aires.En los últimos 15 años brindó conciertos por todo el mundo, especialmente en Latinoamérica, y les dio cursos y talleres de desarrollo personal a más de 10 mil personas. En las sesiones de terapia, presenciales u online, vuelca y comparte su experiencia de intensa vida personal, su profunda búsqueda espiritual y su mixtura de conocimientos científicos, artísticos y humanistas, provenientes de diversas culturas y corrientes de pensamiento. Suelen ser terapias cortas (generalmente de no más de 8 sesiones, con intervalos de 15 días a un mes), apuntadas a resolver situaciones actuales puntuales. Como periodista y escritora, publicó más de 400 artículos de opinión, crónicas de viajes, ensayos y entrevistas en diversos medios gráficos de la Argentina y el exterior, principalmente entre 2000 y 2005. Su oficio de cronista la llevó a viajar por todo el mundo y a entrevistarse con figuras nacionales e internacionales de los más diversos ámbitos, culturas y tradiciones. También trabajó como columnista en programas radiales y como conductora televisiva en programas de salud. En 2006 fundó Igooh, el primer sitio argentino online de expresión ciudadana (y uno de los primeros de Latinoamérica), con contenido generado por los usuarios y sin moderación previa de comentarios. En 2007 fue nombrada Miembro Titular de la Academia Nacional del Folklore de la República Argentina. En 2008, creó Indra Mantras -el primer proyecto de mantras pop de Sudamérica-, con el objeto principal de popularizar los mantras y elevar los valores humanos en la sociedad por medio de la música y el arte. Su discografía incluye siete discos: -dos de folklore argentino: Por el sendero (2005); y De tierra y viento (2014); -y cinco de Indra Mantras: Niranjana (2008); Living Sessions (2011); Everything is love (2013); Siente (2016) y Canta (2019).Es instructora y fundadora (2001) de El Arte de Vivir en la Argentina. Por razones laborales y personales vivió en Boston y Nueva York (Estados Unidos), Cambridge (Inglaterra), Leipzig y Berlín (Alemania), Zurich (Suiza), Estocolmo y Västerås (Suecia). Además de español, habla fluido en inglés y tiene conocimientos de italiano, portugués, sueco, sánscrito y alemán.Isha es mujer trangénero.Vegetariana. Yoguini.Activista trans. Ambientalista.Nació en Pergamino, provincia de Buenos Aires, Argentina, el 10 de marzo de 1969. •Comenzó su transición de género el 3 de enero de 2019.
—————————————————————