29 enero, 2020

La neurociencia del canto grupal: las mentes se calman y los corazones se hacen uno

Al cantar junto a otras personas se liberan hormonas relacionadas con el bienestar y la actividad cerebral y el ritmos cardíaco se sincronizan

Más allá de que sabemos que cantar nos hace bien, las más recientes investigaciones han demostrado que lo más estimulante y realmente transformador es el canto en forma grupal. Cuando cantamos se estimula el lóbulo temporal derecho del cerebro, hecho que a su vez produce la liberación de endorfinas que producen mayores niveles de claridad mental, salud, bienestar y creatividad. Pero al cantar junto a otras personas esos efectos se potencian considerablemente.

Después de años de estudio, la ciencia llegó a la conclusión de que la sensación de bienestar que ocurre cuando cantamos con otras personas es una suerte de recompensa evolutiva por el hecho de juntarnos en forma amorosa y cooperativa.

la sensación de bienestar que ocurre cuando cantamos con otras personas es una suerte de recompensa evolutiva por el hecho de juntarnos en forma amorosa y cooperativa

Tanto es así, que los investigadores sostienen que hacer música en comunidad evolucionó como una herramienta de la vida social: desde épocas inmemoriales, diversas comunidades y tribus cantan y bailan juntas, entre otras cosas, para crear lazos solidarios, transmitir información vital y alejar a los enemigos.

Cantar hace bien

Ahora, ¿por qué cantar tiene un efecto calmante y energizante al mismo tiempo? Como mencionábamos antes, se sabe que al cantar se liberan endorfinas y oxitocina, dos compuestos químicos naturales que alivan la ansiedad y el estrés, y están tambiénvinculadas con las sensaciones de confianza y el placer de los vínculos.

Por ejemplo, se ha demostrado que cantar ayuda a las personas que sufren depresión y reduce la sensación de soledad, ayudando a que las personas se relajen, estén más contentas y conectadas con ellas mismas.

Y, lo más beneficioso, es que la práctica regular, sostenida en el tiempo, hace que estas sensaciones de bienestar sean acumulativas: los que cantan regularmente, especialmente en grupo, logran reducir permanentemente sus niveles sanguíneos de cortisol y otras hormonas relacionadas con el estrés.

Sophia Efthimiou, cantante y directora de coros británica, describe que cantar es un proceso en el que concientemente controlamos la respiracion y la laringe para crear y sostener ciertos tonos, y mezclandolo con ritmo y poesía que crean las canciones. En un ensamble grupal, cada miembro siente las vibraciones musicales moviendose a través de su cuerpo de forma simultánea.

Hasta hace poco no se conocía que el canto grupal logra desencadenar una liberación en masa de hormonas del bienestar, como la serotonina y la oxitocina, y hasta sincronizar el ritmo cardíaco de todos los participantes. Y por eso se dice que al cantar en grupo literalmente unificamos nuestros corazones.

Por último, el canto grupal refuerza profundamente el sentido de pertenencia de las comunidades por sobre el de la individualidad; quienes cantan juntos quedan fuertemente vinculados y tienen mayor capacidad de supervivencia.

Fuente: Yoga y Meditación