27 febrero, 2020

Las 10 señales que nos envía la vida cuando estamos en la senda equivocada

En Occidente, se le ha dado mucha más importancia al raciocinio que a la emoción; sin embargo, cuando nos conectamos con la intuición, comenzamos a ver que todo lo que nos sucede es producto de nuestra propia creación

Aparentemente, nada de lo que ocurre en nuestras vidas es víctima del azar. Todo puede tener una significado profundo y dejar una huella perdurable. Y, por lo general, los signos de advertencia del universo ocurren en forma de circunstancias y eventos no deseados.

Entonces, ¿existe el azar? Y en tal caso, ¿cuál es el propósito de esas coincidencias significativas? ¿Son las sincronicidades “pistas divinas”, es decir, acontecemientos que suceden con el fin de orientarnos hacia un crecimiento evolutivo de nuestra conciencia?

Cada cual irá encontrando las respuestas a esas preguntas con el tiempo. Además, es posible que no seamos plenamente conscientes de lo que estamos creando momento a momento; sin embargo, el universo constantemente nos envía señales para hacernos saber cuándo estamos en el camino correcto y, aun más importante, cuando estamos en el camino equivocado.

Los signos de que estamos en una dirección que nos aleja de nuestro propio ser, no son más que una indicación de que la energía vital se dirige vibra en una frecuencia de baja vibración. Así, todos los pensamientos, sentimientos, emociones, vínculos y acciones se vibran negativamente, hecho que crea circunstancias no deseables y auto-destructivas.

Por el contrario, cuando las pensamientos, sentimientos y acciones se están moviendo a una alta frecuencia vibratoria, las cosas se alinean perfectamente en pos del crecimiento evolutivo, la abundancia y la prosperidad personal. Y por eso es tan importante elevar la vibración y la calidad de nuestros pensamientos. La meditación, el yoga, el cocnocimiento, las técnicas de respiración como el Sudarshan Kriya, los mantras y estar en contacto con buenas compañías y con la naturaleza, son de gran ayuda a elevar nuestra consciencia.

Y aunque tenemos la capacidad de resonar en una alta frecuencia vibratoria, es un reto permanecer en esa frecuencia a lo largo del tiempo.

Esto es porque nuestras almas están atascadas aquí en la Tierra en una dimensión física que es mucho más densa y de procesos más lentos que en las dimensiones superiores, etéreas. La composición simple de nuestro planeta y de nuestros cuerpos está compuesta por una energía vibratoria mucho más baja que la de nuestras almas.

Como resultado, probablemente nos encontraremos con circunstancias no deseadas de vez en cuando. Siempre que prestemos atención a estas señales de advertencia (¡sin permitir que nuestros egos se fijen en ellas!) Podemos volver al buen sendero rápidamente.

Por eso, es una buena idea tomar nota de las señales de advertencia que cotidianamente puede enviarnos el universo. Debajo, se comparten algunos ejemplos a tener en cuenta:

-Lastimarte; sufrir accidentes,

-Golpearte algún dedo del pie,

-Embotellamientos, quedar estancado en el tránsito,

-Recibir miradas sucias o comentarios maliciosos,

-Discusiones con tus los seres queridos,

-Gastos inesperados o facturas en el correo,

-Malestares intestinales,

-Enfermedades,

-Olores desagradables, sonidos o gustos,

-Dolores de cabeza,

-Perder o romper cosas propias.

Cada uno de estos signos es una indicación de que necesitas volver a tu eje, centrarte y ajustar tu frecuencia. Cuando encuentres una de estas señales de advertencia, ¡por favor, detente! No sigas trabajando en esa tarea, o teniendo esa conversación, u obsesionándote con ese pensamiento que estabas teniendo porque no te está llevando donde quieres estar.

En lugar de eso, respira profundamente, aléjate de la situación, o incluso toma un minuto para meditar si eres capaz de hacerlo. Si captas estas señales de advertencia rápidamente y respondes de inmediato, el simple acto de centrarte detendrá el impulso negativo.

Finalmente, es muy importante que no te obsesiones con las señales de advertencia. Hablar de ello, pensar en ello y repetirlo en tu mente es una manera infalible de bajar tu frecuencia vibracional. Tómalo por lo que es, un simple “signo de parada”, y sigue adelante con él. Por favor, cuida de tu energía, la calidad de tu mente. Sólo presta atención, y enfócate, en todos aquellos pensamientos, sentimientos, emociones y acciones que resuenan con la frecuencia natural de tu alma. Esto es: paz, alegría y amor.